Visión

Alcanzar un pensamiento más efectivo reside en encontrar un equilibrio, una maravillosa armonía, entre nuestra inevitable condición emocional y hacer un uso práctico del principal resultado de la evolución humana: nuestra capacidad para elaborar pensamientos complejos.

O dicho de otra forma, controlamos nuestras emociones a través del pensamiento. De esta manera, nos dotamos de racionalidad frente a nuestras emociones, mediante el único modo con el cual podemos obtener beneficio y satisfacción de aquello que sentimos. Se trata pues, de un elemento esencial en la calidad de vida de cualquier ser humano.

La mente humana tiende por naturaleza a actuar de forma egocéntrica y no racional. La capacidad para desarrollar una aptitud racional debe ser aprendida y entrenada. A través del proceso de socialización las personas aprendemos a desarrollarnos racionalmente. En la sociedad actual, dicho proceso de socialización se lleva a cabo, principalmente, a través de los sistemas educativos.

Pero estos sistemas educativos son claramente deficientes. Los sistemas educativos están diseñados como métodos de control social, y en última instancia acaban dejando completamente al margen el verdadero espíritu de la educación: formar a los seres humanos en el ejercicio pleno de su libertad como personas totalmente socializadas, cooperativas, tolerantes, respetuosas, corresponsables e inteligentes.

Aquí es donde entra en juego la importancia del aprendizaje. Una de las principales carencias de cualquier sistema educativo en particular y del proceso de socialización en general, es la falta de formación y entrenamiento para la práctica de pensar de forma crítica y creativa.

No se trata de verter una crítica sobre todas las personas que con su vocación y dedicación trabajan cada día en favor de una mejor educación. No se cuestiona su trabajo. Lo que se cuestiona es la forma en la que su trabajo está establecido.

De forma resumida, la visión de este proyecto consiste en aprender a reconocer y contrarrestar nuestras propias auto-limitaciones, de forma que podamos actuar con sensatez y racionalidad frente a las limitaciones ajenas, para pasar después a desarrollar la capacidad de re-formular  preguntas, problemas o situaciones concretas. Alcanzando la comprensión de que nunca existe una única solución a un único problema. Siempre existe elección y alternativa. La mente humana no puede tomar conciencia de lo que no es consciente.